El político perfecto, La gran estafa de nuestra clase política 

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En Chile, senadores y diputados de todos los sectores buscan ser los políticos perfectos. Están tan preocupados de no perder el poder, que transan permanentemente sus convicciones y valores. Ellos dicen que evolucionan, el tema es que su evolución la realizan a días de ser electos. Y no cuando están en campaña. 

Para ser un político perfecto, se debe buscar el centro, siempre. No irse muy para la derecha ni tampoco para la izquierda, deben mantenerse en un limbo ideológico, que les permita mantenerse en el poder y ser reelegidos. Los diputados quieren ser senadores y los senadores quieren ser presidentes, aquí lo importante es el poder. También es muy deseable cruzar la frontera y buscar apoyo en el adversario ideológico. 

Hay algunos que rompen este molde de hipocresía y todos los políticos en su conjunto los atacan de ser fanáticos, religiosos, totalitarios, incitar al odio y cualquier estupidez que se imagine. Ya que si alguno gira muy a la derecha o a la izquierda, se les acaba el negocio a los hipócritas, porque pierden votos. Por eso, como clase política en conjunto, como un cártel, atacan a los políticos con convicciones. Los cuales están en peligro de extinción. 

Ahora esto también repercute en la sociedad en su conjunto a través de los medios, donde también hay que mantenerse neutro. Ya que se lo contrario será señalado y cuestionado por su opinión política, lo cual es bastante semejante a limitar la libertad de expresión.

El gran problema de los políticos perfectos, son las elecciones. Ahí es donde recuerdan perfectamente al sector que representan y ahí van a buscar los votos, entonces ahí si hay algunos que se vuelven muy de derecha y otros muy de izquierda. Acá se plantea un escenario apocalíptico si ellos no son electos y muchas veces como votantes caemos una y otra vez en la misma mentira. Porque una vez electos, si te he visto no me acuerdo.

Esta poca representatividad, ha llevado a la sociedad civil a agruparse en distintas corporaciones para defender ciertos intereses que les parecen fundamentales. Ya que lamentablemente, quien se comprometió a defender esos intereses y pidió los votos, sufre una especie de amnesia ideológica.

Lo otro ya de frentón y está pasando, es sencillamente reemplazar el voto democrático por marchas multitudinarias, con el objeto de demostrar la representación, aceptación o rechazo de algún proyecto de ley. Con esto, quien agrupe más personas en las marchas, tendrá representatividad.

Esto claro es un negocio algo caro para los contribuyentes, ya que el congreso nos cuesta 4.500 millones de pesos mensuales y aproximadamente 50.000 millones de pesos al año, solo en sueldos y gastos en que incurren nuestros congresistas.

¿Cómo el congreso no representa a muchos, es correcto y prudente tener tantos integrantes? No será mejor reducir a la mitad el número de parlamentarios. Y de paso aliviar a los contribuyentes bajando los impuestos, o destinarlo de manera más idónea a salud, vivienda, educación básica y media, además de mejores condiciones para nuestra postergada tercera edad.

¿Porque para temas importantes y fundamentales para la sociedad no se realizan consultas nacionales o plebiscitos? Teniendo en consideración que hay parlamentarios electos con una representación marginal.

¿Será prudente que nuestros senadores y diputados reciban una renta bruta de aproximadamente $ 9.300.000, más $11.000.000 para asesorías, oficinas teléfonos y viajes en el caso de los diputados y de $ 20.000.000 en el caso de senadores? siendo nuestro país, un país pequeño de ingreso medio.

Son reflexiones importantes para un país, que celebra más de 40 años de democracia.

José Francisco Cuevas V.